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viernes, 24 de abril de 2009

Una vida solitaria


Aquella mañana como todas y cada una de ellas despertó en medio de una pesadilla. Terror... odio... marginación... palabras normalmente desconocidas para su corta edad. Él ya las conocía muy bien, formaban parte de cada segundo, de cada minuto, de cada hora de su amargada vida. A veces sólo deseaba estar muerto en vida para no sentir, para no ver, para no pensar. Cada noche en sus sueños volaba hasta un mundo en el que ya no era la soledad quien siempre le acompañaba, ahora había mas gente. Mañana fría de enero, una vez más se dirige a la rutina, burlas y desprecio le aguardan en su destino, sin embargo, sigue andando, afronta su futuro con paciencia. No existe compañía, no hay amistad, no hay amor, no existe el sentimiento. La fuerza... ¿donde acudir a por ella? Tan solo era un niño, sí, un niño, pero no un niño cualquiera. Aquel niño tan solitario y amigo de la más profunda soledad sabía más de lo que parecía. La experiencia de estos años le había enseñado la peor cara de la moneda, ya lo conocía todo, no había miedo. Cada día de esa dura infancia aprendía más y más, cada duro golpe que la vida le había dado para él se tornaba en enseñanza. Cuando solo contaba ocho años sus padres tomaron caminos separados, un papel firmado... y su figura paterna a kilómetros de distancia. Justo cuando todo parecía haberle hundido aparecieron personas nuevas en su vida, alguien a quienes poder llamar “amigos”, poco tardó en darse cuenta de que solo lo buscaban movidos por el interés que les pudiera provocar llamarle amigo, continuaba solo y sin nadie en quien poder confiar. Los años pasaban pero nada cambiaba, era una simple estación en la que la gente sube y baja del tren de la vida sin nadie que quisiera pasarla a su lado, todo continuaba del mismo modo para él, caminante solitario en el pedregoso y duro camino de su ya amargada existencia. Todas las noches seguía soñando con evadirse de ese mundo que lo trataba como un despojo, soñaba cerrar los ojos y salir volando de la ventana de su cuarto al mundo de sus sueños donde cada día sería eterno y el sol siempre brillaría y donde la noche pudiera pasarse en el alféizar de la ventana contemplando el resplandor de las estrellas, sólo eclipsado por la hermosura de la luna. Un buen día apareció una persona que sin cuestionar nada le llamó amigo con una sinceridad que emanaba de lo más profundo de su corazón, era su primer amigo, el primer amigo de verdad. Con el tiempo aparecieron mas amigos verdaderos y aprendió que la vida no era soledad, aprendió que también existía la amistad. Aprendió que darlo todo sin ánimo de recibir nada a cambio era una gran virtud que poco a poco comenzó a utilizar, sabía en quién podía confiar. Ahora se encontraba en plena adolescencia, su mundo de sueños no dejaba de aparecer cada noche y él se preguntaba si realmente existiría ese lugar que tanto anhelaba y deseaba conocer. La mañana siguiente decidió escribir algo como agradecimiento a esas personas a quienes podía llamar amigos sin miedo de equivocarse y que tanto le habían enseñado, pero decidió que sería una despedida cuando el ya no estuviera en este mundo, donde les diría a esas personas tan importantes para él todo lo que habían hecho sin darse cuenta por mejorar su vida y su día a día, las palabras que escribió las guardo en una carta que decía asi:

“ Si algún día me voy para no volver quiero que sepáis algo, nunca os olvidaré, pues me enseñasteis el verdadero significado de la vida, gracias a vosotros aprendí lo que era realmente vivir, conocí la amistad, supe que significaba sentir. Quiero también que no os preocupéis este donde esté, yo estaré bien y por vosotros siempre velaré. Si me marcho... y no vuelvo, quiero que sepáis que os quiero y que os estaré agradecido eternamente. Sé que siempre estaré en vuestros corazones. “

Una vez acabada la carta la puso en el fondo de su armario ropero, en un rincón donde sabía que sólo él podría encontrarla y con el tiempo continuó disfrutando de aquel regalo que la vida le había dado. Pasaron algunos meses y en una de sus revisiones anuales su doctor le diagnosticó un cáncer, apenas tenía un año más de vida. Había llegado el momento de preparar la carta que escribió. Decidió ocultar esto a todo el mundo, deseaba pasar su último año de vida del mismo modo que hasta ahora desde el mágico momento en que esas amistades, esas personas tan importantes para él y que tanto habían cambiado su vida aparecieron, viviendo y exprimiendo cada momento de felicidad y apoyando en cada momento de tristeza a quienes de verdad se preocuparon por él. Cuando hubo pasado el año sin que él se hubiera percatado de ello se metió en su cama como cada noche, sólo era una noche más. Su mundo imaginario volvió a su cabeza en sueños. Nunca más despertó en el mundo de los vivos, cuando despertó encontró que no estaba en su habitación sino en ese lugar con el que siempre soñó.
Su madre había encontrado aquella carta que hace tiempo había escrito, fue leída en su funeral… Todo el mundo quedó sobrecogido con las palabras de aquél humilde adolescente y en el cementerio rompió un recital de llantos y aplausos… Desde aquel lugar con el que tantas veces había soñado anteriormente veía como todos sus amigos y aquella gente importante lloraban su muerte, entonces desde allí sin que pudieran escucharle dijo:

“ Amigos, no lloréis mi muerte, siempre me encontraréis en el fondo de vuestro corazón y desde aquí, por siempre de vosotros cuidaré ”

viernes, 17 de abril de 2009

El guión de mi vida...


Es hoy sentado en este oscuro rincón del frío suelo cuando miro atrás y veo mi vida pasar, resumida en recuerdos que como si de una película se tratase pasan por mi mente y pienso... ¿qué será ahora?¿qué es lo que sigue?¿Qué escribiré en el guión? Hay en mi mente una inmensa y densa nube blanca que no me deja ver más allá, debo elegir que camino tomar, cualquier destino puede ser fatal. Me encuentro en ese momento de la vida en el que tarde o temprano debes decidir y elegir por ti mismo aquello que ha de ser de ti, ahora empiezo a dominar mi propia vida, ahora soy yo quien debe andar solo, sin caer en el abismo, quien debe cuidar de si mismo, ya no están papa y mama sus figuras se ven lejos en el horizonte desaparecer. Miro hacia delante y solo veo niebla... ¿qué camino elegir? No veo mi destino... mas estoy en camino, no veo el final... pero he comenzado a andar no puedo parar es en este momento tan difícil en la vida de una persona cuando se debe decidir que es lo que va a ser de ti, es el momento de coger el lápiz y empezar a escribir tu mismo el guión de la película de tu vida donde otros dejaron de escribir, ahora solo tu decides como será la película, en ella aparecen personas que son como actores, momentos que se convierten en los decorados de esta película que es tu vida, sueños y esperanzas que aparecen como efectos especiales.... Hay quien a este momento comienza a llamarlo el inicio de la madurez... pero... ¿cuándo hemos madurado realmente? En mi opinión solamente maduramos cuando somos capaces de comprender y entender todo lo que ocurre a nuestro alrededor sabiendo como enfrentarnos a todas esas cosas que en nuestra vida aparecen, este momento unas personas lo viven antes que otras y en mi caso... quien sabe yo aun no me considero una persona madura otras personas sin embargo si, mas a mi aun me queda mucho por aprender, muchas decisiones por tomar y muchos errores por cometer pues nadie dijo que vivir seria fácil y es ahora cuando al mirar atrás y volver la vista de nuevo hacia delante para no ver nada me doy cuenta de cuan difícil es VIVIR porque vivir no solo consiste en respirar, pensar, actuar... vivir es mucho mas que todo eso, la definición del verbo vivir perfecta seria de una complejidad que ni yo mismo llego a entender mas solo se que la vida es difícil y que cuando está cuesta arriba debemos aprender a ponerla cuesta abajo, me encuentro perdido en una intensa nube de la que no se por que camino salir pero escoja el que escoja el destino me deparara algo... ¿bueno?¿malo? quien sabe... nadie sabe cuanta vida nos queda a cada uno por delante pero siempre somos optimistas y miramos hacia un futuro muy lejano en el que unos no se ven y otros sin embargo se ven triunfadores, otros en cambio como en mi caso nos vemos siendo unos fracasados que solamente sabemos hacer una cosa, en mi caso ayudar a los demás y hacer que pasen un buen rato, es la única cosa que se hacer, aquello para lo que yo nací y sin embargo algo que el destino no me depara para dedicarme a ello nada mas que con la gente que me rodea pero se que algo mas ha de haber y que debo luchar por descubrir cual es la razón de mi existencia... si, en mi opinión todos tenemos razones por las que vivir, yo aun estoy descubriendo las razones por las que mi vida merece la pena y solo una esta clara VOSOTROS... Hoy sentado en este oscuro rincón del frío suelo cojo el lápiz y comienzo a escribir el guión de la película de mi vida a mi propia manera...yo elijo los actores, mis efectos especiales, el decorado que se debe montar, porque con la mina de este lapicero y en este pedazo de papel el guión y la película continúan....

jueves, 16 de abril de 2009

Un nuevo amanecer…


Vivo en la noche, las ratas acompañan a cada uno de mis sentimientos, las luces de las farolas alumbran mi camino, ¿A dónde me dirijo? No lo se, son mis pasos los que me llevan y mis pies los que caminan con voluntad propia. Cada paso que doy me aleja más de mi pasado mientras que al mismo tiempo me acerca a un futuro no muy lejano que no conozco, pero que no temo. Con cada luna despierto, ¿de que me sirve?, el frío cala en mis huesos, es invierno y casi no me puedo mover, ¿dónde he de ir? No se a donde dirigirme y estas alas… ¿de que me sirven si con el frío del invierno no las puedo utilizar? Me gustaría poder salir de aquí, escapar a otro lugar, un lugar donde aquellos sueños de cada día se hicieran realidad… pero se que no puedo, que todo siempre seguirá igual soy una pobre estatua, que con cada luna despierto y a la llegada del sol muero, ¿de que me sirve vivir cada noche… si no puedo vivir el día?¿de que me sirve si el día es mi condena?¿de que me sirve poder ser libre una noche si me veo morir cada día? Siento dentro de mi como el tiempo se agota, las horas se han ido, los minutos caminan y los segundos se marchan… llego a este pequeño acantilado a duras penas, voy arrastrándome poco a poco y alcanzo a ver el mar, me arrodillo y con mis alas al viento veo salir el sol, mis pies y mis rodillas se pegan al suelo y ya no los puedo mover mas el frío pasa a convertirse en algo inexistente, coloco mis brazos, miro al frente… mi cuerpo empieza a volverse piedra también, una vez mas llega el sol, con el empieza mi condena y acaba mi regalo, doce horas de vida y doce de muerte… Comienzo a soñar de nuevo con un mundo en libertad mientras como una estatua contemplo un nuevo amanecer…